EDUCACIÓN: cine y sentido crítico

EL CINE: INSTRUMENTO PEDAGÓGICO PARA EL DESARROLLO DEL PENSAMIENTO CRÍTICO EN LOS JÓVENES

INVITADA DEL MES DE DICIEMBRE: diana marcela álvarez

Estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales de la Universidad de Caldas, Colombia.

  marcelaalvarez9430@gmail.com

 

 

“El alma del cine cada vez exige más pensamiento”

Gilles Deleuze

 

En la actualidad, la innovación educativa ha sido un tema poco examinado en el ámbito escolar y universitario, y aunque se estén presentando algunas prácticas pedagógicas en la educación básica-media, no brindan el resultado que se espera en una sociedad en pleno siglo XXI. Desde el ámbito educativo, la importancia de repensar en temas como el pensamiento crítico y los procesos de enseñanza-aprendizaje a través de la cultura, la ciencia, la tecnología y lo artístico, contribuyen a la construcción de conocimientos respecto a las necesidades reales de la sociedad, del entorno y el desarrollo político e institucional de la misma.

 

Incorporar nuevas herramientas o instrumentos tecnológicos en la educación como son los medios audiovisuales, fomenta la materialización de ideas que luego serán de apoyo a la hora de enseñar. Sin embargo, esto es posible de la participación activa del docente y del estudiantado a través de adecuado manejo de la información y de la comunicación, ya que, los procesos críticos-reflexivos, solo se ven reflejados si se resignifica de manera correcta los modelos de aprendizaje.

 

Los medios audiovisuales empiezan a incorporarse en la educación desde las primeras décadas del siglo XX, tomándose como partida en la Segunda Guerra Mundial, siendo estos uno de los medios utilizados por entes militares para entrenar un número de población en cortos espacios de tiempo, permitiendo así, ser un método de enseñanza con grandes posibilidades para el futuro. Hoy día, la educación presenta otra mirada frente a la teconología ya que dirige su atención a la inclusión de los medios audiovisuales y su efecto en los procesos de enseñanza-aprendizaje; por ende, una de sus múltiples formas se emplea como herramienta o instrumento generador de pensamiento crítico en los jóvenes: el Cine.

 

El Cine, transforma y contribuye al ámbito educativo, ampliando los escenarios culturales, artísticos y tecnológicos: “forma parte de los recursos didácticos denominados multisensoriales, procura aproximar la enseñanza a la experiencia directa utilizando como vías la percepción, el oído y la vista; de esta manera, el medio audiovisual recrea imágenes, palabras y sonidos. Los soportes pueden ser tanto impresos como electrónicos: fotografía, cine, radio, televisión, historietas” (Moore, 1996, p.3). Se piensa hoy que, la posibilidad de interactuar con las imágenes es una forma de reflejar la participación mucho más activa de los jóvenes en estos espacios.

 

Hablar de Cine en la enseñanza en pleno siglo XXI, es una forma ampliar las esferas sociales que evidencian la realidad, es revolucionar y traspasar las fronteras geográficas, es vincular la formación, las TIC’s y la innovación para el desarrollo reflexivo y crítico en la juventud frente a escenarios políticos, culturales, artísticos y ambientales. Además, posibilita replantear el papel docente donde se vea reflejada la construcción de ambientes enfocados al crecimiento personal y emancipador de la educación, así como reconocedores de la importancia de la ciencia, el arte y la tecnología para lograr aprendizajes significativos.

 

Es menester recordar que “los primeros medios audiovisuales (retroproyectores, proyectores de diapositivas, magnetófonos, proyectores de cuerpos opacos) llegaron a las aulas como herramientas que podían facilitar la presentación y/o comprensión de la información, y su uso generalizado fuera del aula, no constituyó un paso previo a su utilización en entornos educativos (Camargo, 2014 ). Al principio se denotaba poco uso de estos, pero la tecnología y digitalización de la información -que hace accesible la integración de lenguajes y la distribución multimedia por Internet- proporcionaron a las TIC un lugar privilegiado en el mundo contemporáneo y por consiguiente, en la educación.

 

 

Al emplearse las imágenes en movimiento, “la imagen se convierte en pensamiento, es capaz de expresar los mecanismos del pensamiento, al mismo tiempo que la cámara asume diversas funciones que actúan como verdaderas funciones proposicionales” (Deleuze, 1987, p.4) entonces, ciertas alternativas plásticas, cinematográficas y literarias han materializado una revolución de sus formas, han ampliado sus escenarios pictóricos, sonoros y la unidad semántica en la literatura, donde el Cine está tomando partida. Además, es de considerar que el Cine junto con la neurociencia permiten hacer rupturas con la imagen dogmática del pensamiento de los jóvenes de la sociedad actual, lo cual posibilita el acercamiento a la realidad social de estos.

 

Desde el campo de la neurofisiología, se ha establecido que el cerebro conecta unas 100.000 millones de neuronas y dentritas que determinan el comportamiento, conocimiento y pensamiento humano, lo cual “permite que las redes cerebrales interioricen las imágenes del mundo externo y las transformen en comportamiento motor” (Llinás, 2002). Es así como los “procesos conectivos de las células nerviosas (neuronas) dentro de la corteza cerebral” Ramón y Cajal (1898, p.64-645) cobran relevancia en el aprendizaje infantil y juvenil. Esto últimos autores, descubririeron que todo el sistema nervioso se da a través de un complejo fenómeno de conexión y conducción eléctrica, que permite transmitir sensaciones, respuestas motoras e interconexiones cerebrales generando procesos de asociación, memoria, imaginación y pensamiento. Por tanto, la articulación de diferentes conocimientos y estrategias, fomentan la integración de procesos cognitivos y de aprendizaje, cerrando las brechas de la desigualdad, promoviendo y estimulando los sentidos que generan en términos pedagógicos la creatividad, la innovación y el fortalecimiento de valores que construyen sociedades.

 

Las investigaciones dadas desde otros campos y plasmadas en las humanidades, evidencian que la implementación de usos audiovisuales, en este caso como es el Cine en los jóvenes en edad escolar y universitaria, incentiva a: establecer espacios de diálogo y esparcimiento, enfocados en el fortalecimiento del pensamiento crítico y reflexivo, fomentando la creatividad y la empatía, permitiendo así generar cuestionamientos frente a su realidad actual, ampliando los escenarios de inclusión de valores y el rompimiento de esquemas, cerrando brechas de desigualdad y promoviendo de ante mano la reconstrucción de la memoria colectiva y el desarrollo de su personalidad.

 

Por tal motivo, construir conocimientos por medio del Cine, fomenta y recrea una carga significativa no solo en términos socio-políticos y culturales, sino en el sentido de la emancipación como principio de comunidad, donde se condensan las ideas de identidad, de ubicación y análisis de la vida práctica de los ciudadanos (Santos, 1998). Entonces, es el Cine uno de los instrumentos pedagógicos donde se evidencia la realidad humana, plasmada de ideales, distopías, cotidianidad y vivencias, que buscan la recuperación de la memoria colectiva, del devenir histórico. También es uno de los medios que posibilita la construcción de espacios para la transimisión y la socialización de los jóvenes.

 

 

De manera que, la implementación integradora de las TIC’s (especialmente el Cine) al campo educativo, permite la capacidad para superar las limitaciones de espacio y tiempo. El Cine promueve la inclusión de valores que contribuyen al desarrollo personal, académico dentro y fuera del colectivo, sin dejar de lado el papel del docente y del estudiante en los procesos de desarrollo del pensamiento crítico y la articulación de la teoría y la práctica frente a los modelos de aprendizaje e innovación.

 

El Cine como instrumento audiovisual pedagógico, genera un buen nivel de desarrollo del pensamiento crítico en la juventud porque impulsa espacios para el diálogo, la retroalimentación, la empatía y la toma de decisiones. El Cine como estrategia pedagógica, impulsa la construcción de conocimientos y otras formas de enseñanza-aprendizaje. Por tanto, es necesario comprender la necesidad de transformar, desde el campo educativo, los métodos o herramientas tradicionales con las que se educa a los jóvenes en la actualidad. 

 

Referencias:

 

  • Joaquin Romaguera, E. R. (1989 ). El cine en la escuela -elementos para una didáctica- . Barcelona : Gustav Gili, S.A.
  • Llinás, R. (2002). El cerebro y el mito del yo. Bogotá: Norma.
  • Moore, G. (1996). Crossing the Chasm. New York : Harper Business .
  • Mario Camelero, N. B. (1991). Procesos de enseñanza y aprendizaje. Argentina : Aigue Grupo Editorial S.A .
  • Camargo, A. (2014 ). Educación y tecnologías de la información y la comunicación . Bogotá : Angela Camargo .
  • Santos, B. d. (1998). De la mano de Alicia- Lo político y lo social en la postmodernidad- . Bogotá : Siglo del Hombre Editores .
  • Calvo, R. W. (2016 ). El cine como "imagen del pensamiento" según el constructivismo del filósofo G. Deleuze . Amauta , 119-134 .
  • Deleuze, G. (1987 ). La imagen-movimiento, estudios sobre el cine I . Barcelona : Paidós .

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Comentarios: 1
  • #1

    Daniel (martes, 14 mayo 2019 18:47)

    Buen artículo.