HUMANIDADES: Amistad

Para tener un amigo hay que convertirse en uno

Tany Giselle Fernández Guayana

Especialista en Desarrollo Personal y Familiar. Licenciada en Pedagogía Infantil.

  tany.fernandezg@gmail.com

 

1.168 amigos, 203 likes, 1K de seguidores por Instagram y otros tantos por Snapchat, reflejan ahora la cantidad de amigos que una persona tiene. Y el que tenga pocos ha de considerarse el ser más infeliz bajo la faz de la tierra, por supuesto, porque al parecer las cifras demuestran el buen sujeto que puede llegar a ser.

 

Si lo que preocupa a algunos jóvenes es no tener “un millón de amigos” como lo canta Roberto Carlos, debe ser que es una persona rara. Pero ¿Qué significa ser un buen amigo?, recita una máxima anónima: “todo el mundo quiere tener un amigo, pero nadie se toma la molestia de convertirse en uno” (Romero Iribas, 2011) y probablemente, esa sea la razón de no tener seguidores, aunque ¿desde cuando una persona que hace clic en un perfil, es un verdadero amigo?, se está dejando corroer bajo el polvo de la exposición y el utilitarismo la verdad sobre la amistad: un tipo de amor (Romero Iribas, 2011).

 

En el cometido de la amistad no cabe la imposición o tiranía, tampoco la complicidad o el compañerismo, por el contrario, es el acto de voluntad de querer ser un buen amigo. La amistad es un tesoro (decía Aristóteles) que una vez descubierta proporciona alegría de salvación como cuando un desolado sin esperanza alguna encuentra una huaca. La amistad es esa huaca de infinito valor personal escogida de manera voluntaria y racional (libre) que posibilita alcanzar la felicidad a través del crecimiento mutuo en las actividades compartidas.

 

Por lo tanto, al ser la amistad un tipo de amor, busca inexorablemente el bien de ese amigo a través de la vivencia coherente con algunos valores, que de seguro no son ajenos a ustedes estimados lectores, así se ignore su apelativo:

 

Compromiso: se cuidan, guardan lo que se comparten, están ahí así estén lejos de cuerpo.

Apertura: no son exclusivistas, está abiertos a más amistades. “El dos, lejos de ser el número requerido para la amistad, ni siquiera es el mejor” (Lewis, p.73, 2015)

Respeto: aceptan lo bonito y lo feito, el ser completo, sus pensamiento y sus sentires.

Verdad: se corrigen y exigen en un clima de cariño y prudencia.    

Perdonar: intentan gustar de las debilidades un tanto más que las virtudes, saltando los escollos y puliéndose de manera recíproca.


 

Puedo ser analfabeta respeto a las redes sociales, pero hasta el momento no creo que los 1k de amistades vinculadas vivan estas características y muchas otras; por su puesto que sólo los verdaderos amigos sí, es con ellos con quienes se trasciende la pantalla.

 

En resumidas cuentas: ser un buen amigo es para ser feliz. Estoy segura que el lector no negará que recordando a su amigo/a el corazón se le ensancha como el hálito a un poeta y puede reconocer que, entre más se esfuerce para sacar la mejor versión de su amigo/a, será feliz.    

 

Queriendo exponer un poco más sobre este tema, ofrezco un poco de inspiración con el siguiente diálogo del Principito, el cual con su filosofía a través de los años, ha ayudado a redescubrir uno de los tesoros que brinda sentido a la vida: la amistad:

 

-Ven a jugar conmigo –le propuso el pequeño príncipe-. ¡Estoy tan triste!.

-No puedo jugar contigo -expresó el zorro-. No estoy domesticado.

-¿Qué significa “domesticar”?.                     

-Es una cosa demasiada olvidada. Significa “crear lazos….”. Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo.

(Saint-Exupéry, XXI)    


 

Nota

Si dado caso no encuentras tu foto aquí, no te preocupes que para el próximo artículo sobre  amistad, estarás sin falta ;)

Recuerda que esto me implica una ardua tarea de búsqueda entre los recuerdos, las lágrimas, las alegrías y los aprendizajes. Tenme paciencia. 

 

FELIZ DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD <3

 

Referencias:

 

  • De Saint- Exupéry, A. (2003). El Principito. México: Palabra Ediciones.
  • Lewis, C.S (2015). La amistad. Madrid: Rialph.
  • Romero Iribas, A. M. (2011). La innecesaria necesidad de LA AMISTAD. España: EUNSA

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En web:

 

Universidad de La Sabana

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Para tener un amigo hay que convertirse en uno
Página #12
Periódico Campus Empleados Edición 1.359
Semana del 29 de agosto al 2 de septiembre de 2016
Universidad de La Sabana
Para tener un amigo, hay que convertirse
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