REFLEXIONES: Salud CIF

Más que una condición de salud

Tany Giselle Fernández Guayana

EN COLABORACIÓN CON LAURA ACEVEDO

Especialista en Desarrollo Personal y Familiar. Licenciada en Pedagogía Infantil.

  tany.fernandezg@gmail.com

 

En la actualidad, se ha venido trabajando el tema de salud por muchos ámbitos disciplinares que hasta el momento la han concebido como la dependencia de una enfermedad. Tal afirmación es completamente limitada, tanto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reestructurado ese paradigma con la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF). “Se trata de una clasificación universal útil para múltiples usos y sectores que pretende establecer un marco y un lenguaje estándar para describir la salud y las dimensiones relacionadas con ella” (Fernández López, Fernández Fidalgo, Greoffrey y Stikcy, 2009, p.776). Allí, se enmarcan los factores corporal, individual y social trabajados desde el enfoque biopsicosocial que asume que “todos podemos experimentar en un momento determinado de nuestra vida un deterioro de la salud y, por tanto, un cierto grado de discapacidad” (p.776). No sólo lo biológico influye en la vida y el bienestar de las personas…. hace falta analizar más allá del campo clínico para darse cuenta que la salud es un sistema integral y que en ella pueden influir tanto lo biológico, lo social y lo psicológico. Es así entonces como se puede afirmar que el estado de salud de una persona se puede analizar con la Clasificación Internacional del Funcionamiento.

 

La CIF argumenta que al ser humano se le debe clasificar en un parámetro biopsicosocial. Por eso en primer lugar, se va a proporcionar una descripción de situaciones relacionadas con el funcionamiento humano, es decir, de las funciones corporales y las estructuras corporales. Pero ¿qué si se encuentra afectada una función,  la estructura también? la respuesta es no. Precisamente esto es lo que hace la CIF, desglosar cada una de las afecciones que puede tener el cuerpo y clasificarla de tal manera que no vaya a centrarse en solo una de éstas. Para poder entender un poco mejor esto, es necesario contextualizar sobre el concepto de salud; las  funciones corporales son las funciones fisiológicas de los sistemas corporales (incluyendo psicológicas) y las estructuras corporales son las partes anatómicas del cuerpo, tales como los órganos, las extremidades y sus componentes.  (Organización Mundial de la Salud, 2001).

 

Factores corporales 

Las funciones corporales, teniendo ya clara la definición, son los componentes que ayudan a saber qué función del cuerpo se encuentra afectada y cómo las personas se pueden sobreponer a eso sin ser rotuladas con enfermedad. Con esto se quiere decir que, desafortunadamente las personas de hoy en día, aún no conocen bien el término ni de enfermedad ni de salud, debido a que todo lo clasifican en un mismo estado. Por ende, gracias a la CIF se puede clasificar cada una de las afecciones fisiológicas específicamente en su función.

 

Por otro lado, nos encontramos con la estructura corporal, como su palabra lo indica están hablando del esqueleto, de las afecciones que pueden ocurrir solo a nivel anatómico. Es allí en donde se podrá concretar las deficiencias descritas con sus consecuencias, sin embargo, esto no quiere decir que vaya afectar su participación y actividad en el contexto. Por ejemplo; Laura Acevedo, manifiesta una enfermedad compleja (epilepsia), pero esto no quiere decir que por que la padezca, su función y actividad cerebral se van a deteriorar. Al contrario, Laura es una persona muy activa, consciente de su enfermedad y a pesar de las dificultades a nivel de salud, aún no se ha dejado vencer por ella, su participación y actividad todavía están influidas en su contexto.

 

Es así como se puede ver, que tanto las funciones y estructuras corporales son fundamentales para determinar cualquier tipo de alteración fisiológica, pues, se ayuda a que la persona no vea su alteración funcional o corporal como un aspecto negativo o como una deficiencia, sino como algo positivo; éste es el primer paso para  definir estado de salud como es el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia (Leyva, 2012).

 

Factores de actividad

Con respecto a la actividad, independientemente que se tenga una alteración, así como Laura, el individuo es capaz de realizar una tarea o acción por más simple que sea. Por este motivo, la CIF clasificó los dominios de la actividad en una única lista que cubre todo el rango de áreas vitales. Estos dominios son calificados por dos calificadores de desempeño/ realización y capacidad. El primer calificador describe lo que una persona hace en su contexto/entorno actual y el segundo, describe la aptitud de un individuo para realizar una tarea o acción. (Organización Mundial de la Salud, 2001)

 

De acuerdo a lo anterior, la actividad del ser humano es más importante que la enfermedad en si misma, debido a que cuando las personas tienen una actividad diaria, eso se convierte en su motor para vivir independientemente de la discapacidad que tenga. En el caso de Laura, su vida no gira entorno a su “condición de salud”, al contrario está ejecutando acciones en su trabajo, en la universidad, en los quehaceres de la casa, que de cierta forma la hacen sentir vital para poder lograr una participación en su contexto social.  

 

 

Ahora bien, hemos visto cómo lo relacionado con lo biológico (funciones corporales y estructuras corporales) pueden analizarse en la CIF al igual que la actividad, pero ¿será que con eso es suficiente?, resulta que no. Las personas son un ser integral con múltiples dimensiones que le son vitales para su desempeño en el medio y si se altera o afecta alguna de ellas en su más mínimo componente, puede afectar a los demás componentes alrededor; en sí, la persona es un sistema donde todos los factores que le influyen pueden afectar su salud. Desde ésta perspectiva, se considera entonces al ser humano como una totalidad y no como un conjunto de elementos (Vanegas y Gil, 2007, p.52). De acuerdo con la Clasificación Internacional del Funcionamiento los estados de salud (cualquier situación que afecta la salud y no una condición causal de enfermedad), se analiza que la salud comprende un estado de bienestar, lo que conlleva al equilibrio tanto biológico, psicológico y social. Por tal razón con la CIF se comprenden los factores de participación, contextuales y personales (Clasificación Internacional del Funcionamiento, 2001, p. 10).

 

 

Factores ambientales 

Por otra parte, los factores ambientales (externos (contextuales) o internos (personales)) son otro componente indispensable para determinar la salud de una persona. Según Alejandro Llano (2002, p.82), filósofo y escritor español, las personas coexisten, no pueden ser si el otro no es y está, por ende, nuestra salud depende sustancialmente de un intercambio interpersonal favorable/desfavorable en términos de recompensas/castigos materiales o emocionales. Aquí no se tiene en cuenta la perspectiva de un sujeto en particular sino que más bien la de una población, pues bien se sabe que lo que sucede en el ambiente influye directamente en el individuo particular; De ahí que, el contexto tiene gran importancia en el desarrollo de una persona y en su estado de salud, es de hecho tan importante que el funcionamiento pueden actuar como facilitador o barrera. (Clasificación Internacional del Funcionamiento, 2001, p.131).

 

Teniendo en cuenta los factores ambientales, se puede decir que una persona es influida por ellos en toda actividad que desempeñe. Un individuo puede ser “discapacitado” simplemente porque dentro de ambiente familiar o laboral no encuentra apoyo o le hacen “mala cara”. Gracias a la CIF todos estos aspectos considerados insignificantes y efímeros de la vida del ser humano toman relevancia para determinar y promover un estado de salud. Es así, como se afirma que los factores ambientales tales como: las actitudes sociales, las características arquitectónicas, el clima, la geografía, las estructuras legales y sociales, etc pueden ser analizados con la Clasificación Internacional del Funcionamiento.

 

Factores de participación

Con respecto a la participación, se puede decir que ésta si puede ser analizada con la CIF porque los múltiples aspectos que la comprenden afectan tanto positiva como negativamente la vida de una persona. En la participación no solo se tiene en cuenta la implicación en actos particulares como estar en una obra, en una danza o votar; éste es un concepto que va más allá del simple hecho de ser miembro activo de un grupo, pues la participación es definida como como el “acto de involucrarse en una acción vital” (Clasificación Internacional del Funcionamiento, 2001, p.21) y comprende “la capacidad y el desempeño” (Estrada y Marcella,  2009, p.20). Dentro de la capacidad, se tiene en cuenta la aptitud de un individuo para realizar una tarea o acción para indicar el máximo nivel probable de funcionamiento; y respecto al desempeño, éste describe lo que una persona hace en su entorno actual incluyendo las experiencia en el contexto real en que vive (p.20).

 

De ahí que, el mencionado factor tiene en cuenta el desenvolvimiento desde lo más sencillo como participar en el hogar hasta lo más complejo como en mesas trabajo. Por ejemplo, si una persona no puede participar en un simple acto como lo es comentar cómo le fue en el día porque su familia no se lo permite y ésta función le es vital, se podría considerar que tiene una situación de discapacidad, pues le está siendo restringida esa participación. En consecuencia, se afirma que si se puede analizar la participación de una persona con ayuda de la CIF, porque allí se tienen en cuenta esos espacios vitales que le son importantes a cualquier sujeto para desempeñarse como “persona” en la vida cotidiana tales como: aprendizaje y aplicación del conocimiento, tareas y demandas generales, comunicación, movilidad, autocuidado, vida doméstica, interacciones y relaciones interpersonales, áreas principales de la vida, vida comunitaria social y cívica. En resumen, el hecho consiste en que la participación es un factor importante para determinar la salud de una persona y ésta en cualquier momento puede ser la causa de una situación de discapacidad, no hace falta tener una enfermedad para estar limitado, en la vida cotidiana hasta lo más vano determina un estado de salud.

 

Factores personales

Por  último, pero no menos importante, se encuentran los factores personales los cuales juegan el papel más importante en el estado de salud de una persona, pues a partir de las actitudes personales, la personalidad, la motivación y los pensamientos de cada quien se forja un estado de salud. Por ejemplo, un estudiante de universidad quien es excelente estudiante y que tiene todos los facilitadores para que le vayan bien como el manejo del tiempo, apoyo familiar, entusiasmo etc, pero sufre de estrés por la exigencia que se impone, ya está padeciendo una “situación de discapacidad” simplemente porque con el estrés puede volverse neurótico provocando malas relaciones interpersonales; si ese estudiante no decide cambiar de actitud y ser más flexible muy probablemente sufrirá de estrés crónico que como consecuencia le provocará otras enfermedades. Dentro de los factores personales, se encuentran: “la edad, el sexo, la biografía personal, la educación, la profesión, los esquemas globales de comportamiento, el estilo coping, el carácter, etc” (Fernández López, Fernández Fidalgo, Greoffrey y Stikcy, 2009, p.778).

 

Sin embargo, cabe aclarar que en la CIF, los factores personales no pueden ser clasificados como los demás aspectos puesto que caracterizan a una persona en particular y es ella quien tiene ciertas características que hacen que su salud se determine de cierta forma. Como lo menciona la OMS citado por Jesús Rogero García (2010, p.24) los factores personales no se pueden clasificar por su “gran variabilidad social y cultural asociada con ellos”. Por tal, se considera entonces que, los factores personales son los que direccionan el estado de salud de una persona siendo apoyo de los otros factores (funciones y estructuras corporales, actividad, participación y factores contextuales) porque es la actitud de la persona la que permite superar la situación de discapacidad. En consecuencia, los factores personales si se pueden analizar con la CIF porque a pesar que no puedan ser clasificados permiten comprender qué otros aspectos pueden influir en el estado de salud de un sujeto para tomar las medidas necesarias y ayudar a superar tal dificultad.

 

 

En conclusión, se puede resaltar que la CIF,  como unidad,  nos ayuda a clasificar y enfatizar los elementos positivos, no estigmatizante de las personas, atribuyen así a la aplicación de un modelo biopsicosocial de la discapacidad; para poder introducir el concepto de universalidad para la misma y lo  más importante establecer un lenguaje común de aplicación. En consecuencia, ayuda a que los individuos elaboren un perfil, con base en esto, para adquirir derechos como persona única e irrepetible y que por tener una “condición de salud” no debe ser rechazado por la sociedad ni por sí mismo. Por último, la discapacidad no es una limitación para que el ser deje de hacer.

 

Referencias:

 

  • Estrada, R. y Marcella, G. (2012). Diseño y validación de un instrumento para evaluar limitaciones en la actividad restricciones en la participación de los ancianos. Disponible en: www.redalyc.uaemex.mx
  • Fernández Lopez, J.A, Fernández Fidalgo, M., Cierza A. (2010). Los conceptos de calidad de vida, salud y bienestar analizados desde la perspectiva de la Clasificación Internacional del Funcionamiento (CIF). Revista Española de Salud Pública. Vol.84, N.2. pp.169-184. Disponible en: www.redalyc.uaemex.mx
  • Fernández-López, J. A., Fernández Fidalgo, M., Geoffrey, R.,Stucki, G., Cieza A. (2009). Funcionamiento Y Discapacidad: La Clasificación Internacional Del Funcionamiento (CIF).  Revista Española de Salud Pública. Vol.83, N.6. pp.775-783. Disponible en: www.redalyc.uaemex.mx. Disponible en: www.riberdis.cedd.net
  • Leyva Fuentes, M. (2012). Mediateca. Disponible en: www.mediateca.rimed.cu
  • Organización Mundial de la Salud. (2001). Clasificación Internacional del Funcionamiento (CIF), versión abreviada. Disponible en: www.conadis.salud.gob.mx
  • Organización Mundial de la Salud. (2001). Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud. España: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
  • Rogero García, J. (2010). Los tiempos del cuidado, el impacto de la dependencia de los mayores en la vida cotidiana de sus cuidadores.Disponible en: www.books.google.com.co
  • Venegas García, J.H y Gil Obando, L. M. (2007). La discapacidad, una mirada desde la teoría de sistemas y el modelo Biopsicosocial.Disponible en: promocionsalud.ucaldas.edu.co

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