EDUCACIÓN: Investigación y Educación

La educación al servicio de la investigación o la investigación al servicio de la educación

Tany Giselle Fernández Guayana

Especialista en Desarrollo Personal y Familiar. Licenciada en Pedagogía Infantil.

  tany.fernandezg@gmail.com

 

 

Así como existen los dilemas de qué fue primero: la ciencia o la tecnología, el lenguaje o el pensamiento, la teoría o la práctica, el huevo o la gallina, también en el campo educativo-académico se intenta encontrar la importancia primera entre éstos dos hechos: la investigación o la educación. A pesar que, la respuesta a la pregunta no es sencilla de dilucidar, en el presente texto se llega a la conclusión de que las dos se requieren mutuamente para lograr un buen hecho educativo. Para ello, se hará un recorrido histórico sobre la epistemología y se aclararán los fines de la educación, que, a su vez, darán luces sobre la importancia de la investigación y la educación como medios para estar al servicio de la comunidad.

 

Breve recorrido histórico sobre la investigación

La investigación, es una actividad cuyas raíces provienen de las ciencias positivas que buscan proveer conocimiento sobre fenómenos y dar respuesta a la realidad de la existencia humana (Katz, 2011). En latín, ciencia significa conocimiento. Es un saber adquirido mediante la observación, experimentación, interpretación y justificación de fenómenos naturales, denominado en conjunto como: investigación (Op.Cit. 2).

 

Dentro del proceso de investigación, se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales organizados por medio de un método estructurado que da respuesta (Fensterseifer, 2009).

 

Al principio, las únicas verdades aceptadas por la comunidad científica eran las relacionadas con las matemáticas, la física, la química y las naturales, mientras que, las humanidades no tenían validez. Se consideraba que lo relacionado directamente con el comportamiento y la

psiquis eran poco verificables debido a la complejidad de la persona humana (Anderson, Augustowsy, Herr, Rivas Flores, Suárez & Sverdlick, 2007). En efecto, es difícil generalizar acontecimientos o fenómenos que suceden en el ser humano desde sus dimensiones (corpórea, psicológica, afectiva y espiritual) cuando cada sujeto es único e irrepetible. No obstante, las ciencias sociales se posicionaron poco a poco puesto que dentro de su complejidad, también se podían hacer estudios rigurosos. Las ciencias sociales se basan de los métodos positivistas y los adaptan según las circunstancias del problema de estudio, tanto así, que hoy día, las investigaciones de carácter humanístico son reconocidas y valoradas para tomar decisiones en todo lo que concierne al trabajo con personas. 

 

La naturaleza tiene impacto directo en los sujetos, pero también los propios enigmas que residen en sí mismos. Lo externo e interno de la propia persona influyen en su comportamiento y forma de vivir. De allí, la importancia de la investigación en el campo de las ciencias humanas.

 

La investigación en la educación

En el campo educativo, la ciencia tiene un papel preponderante. Al estar en contacto directo con personas, la comunidad educativa (estudiantes, profesores, padres de familia, barrio, ciudad, país, cultura) puede observar y “analizar fenómenos educativos y eventualmente su predicción y control” (Kerlinger, 1985, citado por Delio del Rincón & Latorre, 1994). Gracias a la inmersión dentro del propio quehacer pedagógico, se pueden buscar formas de explicar las leyes de la eficacia formativa y de enseñanza (Op.Cit.35).


La investigación, además, se concibe como un “medio permanente de autoreflexión” (Delio del Rincón & Latorre, 1994, p.36). Al respecto Boggino y Rosekran (2004) expresan que la investigación-acción proporciona a los agentes educativos y principalmente, al educador, una reflexión crítica sobre su quehacer pedagógico. El trabajo dentro y fuera del aula no tendría sentido si los profesores no se preguntaran si sus estudiantes están aprendiendo, comprendiendo y si se están formando según los objetivos educativos (Anderson, Augustowsy, Herr, Rivas Flores, Suárez & Sverdlick, 2007). La reflexión crítica generada apartir de la investigación, posibilita en el profesor (principal investigador) darse cuenta de su humanidad, y que, como mortal, debe esforzarse en mejorar su propia práctica docente.

 

De ahí, surge entonces la importancia de la propia investigación en el campo educativo. Sin esta práctica, sería difícil:

  1. Generar cambios
  2. Propiciar un mejor quehacer pedagógico
  3. Brindar conocimiento
  4. Desvelar creencias, valores y supuestos
  5. Proponer políticas públicas
  6. Transformar la sociedad

La educación en la investigación

Por su parte, la educación juega también un papel importante en la investigación porque sin estar inmersa en ella, sería imposible observar los fenómenos que ocurren y por consiguiente, no se tendría objeto de estudio.

 

En la práctica educacional, es donde se hace experimentación de formas de enseñanza, donde se ejecutan con actividades concretas, procesos y proyectos las ideas, conceptos, proposiciones, principios y leyes que permiten dar formación a la persona y a una sociedad (Iafrancesco, 2011, p.18). Es gracias al propio ejercicio educativo, que se generan los asuntos a investigar.

 

Conclusión

En síntesis, la educación e investigación van ligadas de la mano para hacer de ambas, una sola

proyección que permita brindar conocimiento y una mejor práctica educativa. Un profesor debería pertenecer a una investigación para poder brindar una mejor educación, y los investigadores, deberían estar en contacto con el aula para que sus resultados proporcionen soluciones acordes a la demanda educativa actual.

 

La investigación es el medio para brindar respuestas a los desafíos que presenta la humanidad, y la educación, es el medio por el cual se busca sacar lo mejor que tiene la persona para que éste a su vez, esté al servicio de los demás.

 

Bibliografía

  • Anderson, G.L, Augustowsy, G., Herr, K., Rivas Flores, I., Suárez, D. & Sverdlick, I. (2007). La investigación educativa. Una herramienta de conocimiento y de acción. Argentina: Noveduc.
  • Delirio del Rincón, J.A & Latorre, A. (1994). Investigación Educativa. Fundamentos y metodología. Barcelona: Editorial Labor.
  • Fensterseifer, P.E. (2009). Epistemología e prática pedagógica. Revista Brasileira de Ciências do Esporte. Vol. 30, N.3. pp. 203-214
  • Iafrancesco, G.M. (2011). La Investigación en Educación y Pedagogía. Fundamentos y Técnicas. Colombia: Magisterio Ediciones.
  • Katz, M. (2011). Epistemología e historia. En Concepto de elemento. Disponible en: www.rlabato.com

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